Gracias a las nuevas tecnologías de comunicación han surgido nuevas figuras en la creación de contenidos audiovisuales. Si bien seguimos con los clásicos puestos en una producción audiovisual como los guionistas, productores, directores técnicos y artísticos, editores, coloristas para formatos como televisión o cine, el surgimiento de las redes sociales ha cambiado las reglas del juego. Con la aparición de Youtube, Instagram o Tiktok podemos participar en el clásico equipo anteriormente descrito y contratado por una empresa productora y/o ser a la vez guionistas, productores, realizadores y montadores de nuestras creaciones audiovisuales, ya sean vídeos de recetas, reflexiones y opiniones, consejos para cuidar de nuestras mascotas o entrevistas a personas anónimas en la calle.

 

Con el abaratamiento y avance constante de las tecnologías de captación de la imagen podemos montarnos un set-up casero de grabación por poco dinero, o incluso grabando con un móvil de calidad y alguna fuente casera de iluminación… A menos que hayamos conseguido los suficientes seguidores como para que nos patrocinen y entonces podamos contratar a un equipo profesional de realización. Pero en los comienzos todos los content creators (creadores de contenido) empiezan comprándose una DSLR de segunda mano, un aro de luz, un micro y poniendo de fondo su propio escritorio o habitación

Ahora bien, una vez hemos grabado nuestros vídeos para Youtube, Instagram o TikTok llega la gran pregunta: ¿cómo editarlos? Muchos content creators optan por editar ellos mismos sus propios vídeos, a fin de cuentas para editar vídeo a un nivel muy básico podemos encontrar muchísimos tutoriales de Premiere, Final Cut Pro X o Da Vinci Resolve o incluso webs de tutoriales como Domestika. Pero no basta con saber distinguir entre el punto y punto y coma de Premiere o la E y la W de Final Cut, también hay que saber darles un ritmo y una estética que llame la atención de nuestro público y tengan más posibilidades de viralizarse, además de conocer los códecs de grabación y edición, así como las especificaciones técnicas necesarias para renderizar. ¿Puedes editar los vídeos tú mismo? Por supuesto, pero has de tener en cuenta que si no tienes conocimientos del lenguaje audiovisual así como de sus mecanismos tus contenidos llegarán hasta donde llegan, ya que aprender habilidades de edición supone invertir tiempo y esfuerzo en aprender algo nuevo. Para subir un peldaño lo adecuado es que contrates a un editor, ya que la inversión supone ahorrar tiempo en editar los vídeos y estos ganarán en ritmo de narración y calidad de imagen en general. Veamos dos ejemplos: el vídeo que se sitúa a la izquierda no está editado, el de la derecha sí:

Si eres creador de contenidos y quieres aprender a editar tus vídeos en varias sesiones de mentoría, no dudes en ir a contacto y escribirnos o llamarnos para obtener soporte y asesoramiento en la edición y posproducción de tus vídeos.